Visita Institucional a Totsuka Daiichi Elementary School.
*Por: Elizabeth Mateo Pérez.

Elizabeth Mateo durante su visita a Totsuka Daiichi
Tres jóvenes dominicanos que abogamos por un mejor sistema educativo en nuestro país, tuvimos la oportunidad de formar parte del grupo de Educación en el International Youth Development Exchange Program que auspicia el Gabinete de Gobierno de Japón y la Embajada de Japón en la República Dominicana. Aunque llegamos a Tokio el 6 de julio del 2009, no fue sino hasta el día 8 de julio donde pasamos a ser parte de una experiencia que cambió nuestras vidas y nuestra forma de pensar sobre el enfoque que deben tener los sistemas educativos, como base primordial para el desarrollo de un país.
En nuestra visita institucional a la Escuela Primaria Totsuka Daiichi en Sinjuku, Tokio, a nuestra llegada un enorme letrero de bienvenida nos esperaba. La disciplina y el orden fueron los elementos esenciales vistos por cada uno de nosotros. Empero, contrastan estas palabras cuando el orden y la disciplina emanan de cada uno y cada una de los infantes que conocimos y de sus voluntades personales, no así de una orden de uno de sus maestros o de los directivos de la Escuela. Las dos únicas reglas en esta escuela son: no decir malas palabras y utilizar sombrero cuando salgan al patio.
Mas allá de lo minimalista de las reglas antes mencionadas, cada niño esta consciente de cuál es su rol y responde a sus propias reglas como individuo y como parte de un conglomerado: no hay que decirles qué hacer ni cómo hacerlo.
El principio básico de la educación impartida en Totsuka Daiichi es la formación del carácter de acuerdo al articulo 1ro. De la Ley sobre Educación Básica de Tokio. Para alcanzar este logro, Totsuka Daiichi opera en base al cultivo de las características individuales de cada estudiante. Desarrollar que los niños y niñas se alienten unos con otros y crezcan con enorme riqueza espiritual. Su principal meta es forjar niños y niñas que piensen y cooperen entre sí. Sobre esta filosofía, pudimos ser observadores tácitos al presenciar el almuerzo de los niños y niñas de kindergarten, y uno de los niños antes de decir las bendiciones de inicio de la comida, se percató de que sus compañeros no se habían servido el acostumbrado té y se levantó de su asiento a servirle a todos y cada uno de sus compañeritos.
Pudimos observar además el método del “conocimiento divertido” o “fun knowledge”, donde el infante aprende el por qué debe estudiar pero de manera divertida, de modo que desarrolle amor por el aprendizaje para garantizar su éxito en su posterior vida académica. Así, en la clase de cocina, vimos que tanto niños como niñas aprenden a cocinar y se responsabilizan del fregado y de la limpieza cuando algo se derrama, esto lo hacen a propia voluntad.
El momento cumbre de la visita fue cuando pudimos interactuar directamente con los niños y niñas de cuarto y sexto grado durante el almuerzo. La impresión de sus preguntas sobre la política exterior de Obama, la muerte de Michael Jackson y sus conocimientos sobre artes y deportes no tiene precio.
El sistema de educación básica de Japón se centra en la preparación de las habilidades personales que el infante desarrolla y no en un modelo marcado únicamente por el desarrollo de la mente y conocimientos lineales adquiridos. Lo importante es la espiritualidad, el amor, el compartir con los demás y su desarrollo como individuos. Por esta razón, al formularle la pregunta al director de la escuela, sobre si estaba de acuerdo con que los niños utilicen uniformes en las escuelas, respondió que en la filosofía escolar sobre desarrollo de carácter no opera el uso de uniformes. Los niños y niñas van a la escuela vestidos con sus propias ropas de acuerdo a sus gustos, lo que constituye un elemento más para que se expresen a través de ello, así como de la música y las artes. No se enseña la música con el prejuicio de que es buena o mala, no se trabaja sobre la base de prototipos estabecidos o verdades absolutas, sino sobre la base del descubrimiento propio. Lo principal es que el niño o niña piense y en base al desarrollo familiar, escolar y social sea un ente activo en su propio desarrollo. Esto como parte de la construcción del carácter, pieza fundamental para que el infante pueda en lo adelante vivir en sociedad.
Cada grado tiene sus profesores, sin embargo hay un grupo de profesores asignados para los niños prodigio y otros profesores para los que tienen dificultades. Estos profesores siempre son los mismos aunque para grados escolares distintos, pues, lo importante es fomentar en los niños la confianza en ese profesorado permanente que les impulsa, incluso asistiendo a sus hogares para tutorías. Es importante, dentro de esta filosofía, hacer entender a los infantes que tienen dificultades con el aprendizaje, que en el mundo no hay obstáculos y lo importante es aprender a ser persona.
Con gran entusiasmo comparto esta experiencia con ustedes, porque aspiro a que toda la educación en República Dominicana se centre en el desarrollo de las habilidades humanas por igual, el pensamiento crítico, los valores morales y la participación social. Entre todo esto, la parte de la filosofía y práctica escolar con la que mejor me identifiqué de Totsuka Daiichi es que en esta escuela trabajan día a día para que el niño o niña trabaje con perseverancia con el objetivo de lograr sus propias metas.
* La autora es la Presidenta de Toy Jarto, reporte en ocasión del viaje a Japón, como parte de la delegación dominicana para el International Youth Development Exchange Program 2009.